Tercera ley de la termodinámica.
A medida que la temperatura de un sistema se aproxima al cero absoluto (0 K), su entropía tiende a un mínimo constante, es decir, sus moléculas dejan de moverse, logrando un orden perfecto, por tanto, la entropía se considera cero.
Cuando los procesos de los sistemas físicos llegan al cero absoluto, se detienen, y la entropía es entonces mínima y constante.
Aplicaciones:
- Calefacción y refrigeración. Dependen del flujo de calor, el trabajo se usa para transferir calor desde una zona más fría o caliente, procesos irreversibles, por lo que para enfriar un espacio se requiere energía que supere el oren que se genera al extraer el calor.
- Procesos biológicos. Los procesos metabólicos aumentan la entropía del entorno al convertir la energía de los alimentos en energía útil y al mismo tiempo se libera calor y desechos, lo que contribuye con el aumento de la entropía del universo.
Esta ley también establece que es imposible construir una máquina que funcionando de forma continua, transforme en trabajo todo el calor que se le suministra, por tanto, la eficiencia de las máquinas nunca será del 100% debido a que la mayor parte del calor proporcionado en lugar de convertirse en trabajo mecánico, se disipa en la atmósfera.
La eficiencia de la máquina térmica se da en relación al trabajo mecánico producido y la cantidad de calor que se le suministra: